En el más reciente caso de total abuso por parte de agentes de la policía municipal en contra de la ciudadanía a la que deberían de proteger, se dio cuando un grupo de descerebrados realizó disparos en contra de una camioneta tripulada por una madre de familia, maestra de una escuela local y su hijo de 10 años. Utilizando armas de alto poder, los polimunicipales acribillaron el vehículo, hiriendo de gravedad al menor, para luego en un acto por demás inhumano separar a la doliente madre de su hijo en un momento crítico, deteniéndola injustamente durante más de 4 horas, para luego presentarla como una criminal en ciernes quien provocó con su actitud sospechosa, el lamentable accionar de los policías.
Hoy el niño se encuentra con lesiones que marcarán su vida y la madre (aunque usted no lo crea) sigue siendo acusada por la corporación de ser un peligroso miembro del crimen organizado...¡no mamen!











